10 septiembre 2017

Nueve // Año Cuatro

Tengo que admitir que me cuesta un poco de trabajo escribir esto. En los últimos días, se me ha venido a la mente lo que ocurrió hace un año, cuando tu abuelo murió. 

Lo que tengo muy en claro, es tu personalidad. La despreocupación hacía el mundo y tu manera de relacionarte con las demás personas, con tu familia, en tu escuela, es demasiado particular. Me gusta pensar que ese desapego a personas, lo que te hagan o sus acciones, puede servirte a concentrarte en lo que es importante en esta vida, y en vigilar tus propios pasos en este mundo. 

Sé que algún día entenderás que cuando digo que eres muy diferente a tu hermano, no lo hago por comparar, sino por reconocer lo que los hace únicos, que no pueden ser iguales, y que eso no tiene nada de malo. 

Este último año creo que tengo que pedirte perdón. No he podido pasar tanto tiempo contigo y sé que te debo eso. Aunque sé que la situación te pasa por desapercibido, es mi intención que tengas buenos recuerdos conmigo. Verás que este año será diferente. 

Lo que tienes que saber es que eres un niño muy listo, falto de concentración, pero muy listo en la construcción. No me has dicho qué quieres hacer de tu vida, pero estoy seguro que tendrás una inclinación con la creación. 

Enamoradizo, coqueto, voluble. Es algo que he podido notar en tu carácter. Sé que tienes un corazón enorme como tu hermano, entregado y humilde. Espero que eso no sea una debilidad con ustedes y que sean lastimados por otras personas. 

Sabes ser feliz con lo que tienes, eres ocurrente, vivaz. No he visto en otro niño una sonrisa más honesta que la tuya, increíble y hermosa cómo se combina con tu mirada. 

Bien, ya has entrado a la escuela y veo que te gusta. Espero que con el tiempo puedas saber cuál es tu camino en este mundo, y te concentres en él.  

No olvides nunca, nunca, de ser feliz. 

Te ama, siempre 

Tú papá 


22 enero 2017

Veintiuno / Año Cinco


Hoy nos levantaste temprano. Igual que hace 5 años, cuando avisabas que ya venías en camino a este mundo, a los brazos de tus papás que con tantas ansías te esperaban. No me es difícil recordar ese día.

Hoy tus intenciones fueron otras. Querías ponerte guapo y perfumarte para ir a desayunar. Nos levantamos relativamente a tiempo para prepararnos. Tu mamá puso las Mañanitas y así te despertamos.

Mi corazón se apachurró cuando te vi llorar. No era de tristeza, y aunque no pudiste decirlo con palabras, supe que era de emoción. Nada que un fuerte abrazo no pueda solucionar.

Nos alistamos y partimos a desayunar. La nana, tus tíos y tu prima ya nos esperaban. Me causa un poco de gracia que la planeación en realidad más tuya que mía. Y bueno, al término del desayuno, con otras Mañanitas, casi rompías en llanto.


Hasta cierto punto, me alegra saber que eres sensible, y que en la mayoría de los casos demuestras lo que sientes, ya sea alegría o tristeza. Tienes un corazón muy grande, eres muy inteligente, curioso.

Bueno, podría contarte lo que ha pasado este último año. Me he dado cuenta que cada vez es un poco más difícil tratar de anotar todo lo que ocurre en el mundo a tu alrededor.

Este fue el último año en que pudiste disfrutar a tu tata. El abuelo, mi papá, murió el 21 de septiembre. En realidad fue un proceso doloroso y complicado, sobre todo cuando se lo tienes que explicar a tus hijos.

Probablemente, cuando crezcas un poco más, podamos hablar de eso. Te quería tanto que estoy seguro que desde donde esté, esta cuidando tus pasos y susurrándote las mejores decisiones que puedas tomar en tu vida, como en algunas ocasiones lo hizo conmigo.

Este año empezó difícil, el mundo no está en su mejor versión. La vida en este país no parece mejorar, a menos que seas político. Pero bueno, ese es otro tema que podemos hablar cuando seas más grande.

Este último año has crecido mucho. Tu cabello también, aunque tu mamá ha intentado convencerte de que te lo cortes, solo te has negado, pero has cedido un poco. Unos tijerazos han calmado la ansiedad de tu mamá con el pelo.

Es increíble verte contar tantos números, definir figuras, escribir tu nombre, preguntar por todo. Creo que como padres no hemos hecho tan mal trabajo, aunque en realidad quisiera pasar más tiempo contigo y con tu hermano.

Ya estás en segundo de preescolar y hay muy buenos comentarios de tu maestra. Cada vez falta poco menos para que salgas y todo pinta para que seas muy aplicado. Debes de recordar que eso no significa que seas ni más ni menos aburrido.

Puedes saber que tienes una familia muy grande que te quiere y te ama, y eso quedó demostrado hermosamente este último año.


Duerme tranquilo,

Te ama siempre,

Tu papá.

12 septiembre 2016

Nueve / Año Tres

Hoy no sé cómo empezar. Las últimas semanas han sido largas y pesadas. Agotadoras en muchos sentidos.

Cínicamente diría que me reconforta saber que tu actitud tan desapegada a las cosas facilitó que este año no hubiera fiesta de tu cumpleaños.

Esta vez fallé y no pude escribirte esta carta en tu cumpleaños, sino dos días después, sobre todo por falta de tiempo.

Qué te puedo decir. Has sido un niño hermoso y muy berrinchudo. Has entrado ya a la escuela y contrario a lo que pensamos, no sufriste en ese primer día y eso me gustó.

Cada vez te portas mejor, convives con más niños y te veo más feliz. Esa pequeña sonrisa que infla el corazón.

Puedes saber que en este año, solo por centímetros tu hermano es más alto que tú, casí nada, a pesar de que se llevan 1 año y 8 meses de diferencia.

Creo que también debes saber que el piso parece de tus mejores amigos, en las buenas y en las malas. Ya sea porque juegas completamente tendido en él, o porque en algún tropezón te hace sangrar el labio.

Me siento muy orgulloso de ustedes dos, no tienes idea.

Espero tener la sabiduría y la vida suficiente para guiarlos en este mundo, sin odios, sin discriminaciones, sin prejuicios, sin ataduras.

Estos tiempos no son fáciles, no sé cómo sean en los que les toque crecer, ser adolescentes, pero espero que tengan el carácter para enfrentarlo.

A petición de tu mamá, solo te quiero recordar, cuando leas esto, que tu rutina de ir a defecar es irregular, pero hoy, un par de horas antes de escribir esto, lo hiciste y tu mami quiere recordar lo feliz que eso le hizo.

Te amo, eres una parte importante de mí, siempre lo serás.

Pero bueno, te preguntarás porqué no hubo fiesta, porqué no hubo tiempo de escribirte o porque los días corren más densos que otros esta vez. Tu abuelo, mi papá, se puso grave.

Un evento vascular cerebral (búscale en el diccionario) lo dejó inmóvil de su pierna y brazo derecho y tampoco puede hablar. No sabemos aún cuánto tiempo estará así, pero la situación nos llevó a sacrificar algunas cosas. Incluso mi cumpleaños lo pasé en el Hospital.

Ya tendremos tiempo de compensar todo y ver cómo el abuelo se levanta por su propio pie, como gana este episodio a la vida, que le ha puesto una prueba en el camino. Y no es de las sencillas.

Miles de abrazos, Matías.

Te ama con todo el corazón, tu papá.



07 julio 2016

Porqué

Hace ya buen tiempo, de alguna manera y cuyas vicisitudes no plasmaré aquí, supe que debía identificar algunos porqués en esta vida. 

Por razones que está de más explicar, no pude dedicar ninguna carta en tu cumpleaños. Me he pasado un día, pero la intención sigue fresca. 

Han pasado los años. Algún día, alguien me dijo que era más fácil encontrar los defectos en las personas que sus virtudes. Incluso, esta idea te hace preguntarte por qué amas a alguien. 

Pues bien, no es que sea coincidencia tu cumpleaños, pero la idea rondaba mi cabeza. 

Te amo por tu humildad

Te amo por tu paciencia

Te amo por tu comprensión 

Te amo por tu honestidad 

Te amo por el apoyo que me das 

Te amo por esa idea romántica de ser quien soy a tu lado

Te amo por tu sencillez

Te amo por tu sinceridad 

Te amo por estar conmigo

Podría seguir escribiendo muchas razones, pero con éstas son más de las que he descrito a muchas otras personas. 

Tienes un corazón muy grande y lo comprobé ese día que me encontraste en el camino, ese día que me esperaste, que me viste en una situación de la que no me siento orgulloso. 

Una vuelta más al sol. Felices 29, amor. Aún nos quedan unas vueltas más y otros sueños en la lista. Te amo. 




06 marzo 2016

Ocho Años, todos los días

Cuando te escucho al enseñar a Camilo los números o las letras, recuerdo muy bien que la B o el 8, haces que lo relacione con dos pancitas.

Ya son 8 años los que tenemos juntos y ya son dos pancitas las que hemos pasado. Dos hijos, ocho años, una vida.

Faltan 10 minutos para que termine el día. Quiero recordarte lo mucho que te amo. Son poco más de 7 años escuchando esa frase a diario. Podría parecer cotidiano, pero ambos sabemos que no.

Aunque pareciera que quiero justificar mi distraída memoria o menospreciar las fechas, espero que sepas que cualquier día puede ser especial para ambos.

No puedo dejar de pensar hoy lo que hemos pasado juntos. Los buenos o malos momentos. La llegada de dos integrantes más a la familia, los golpes recibidos en 8 años.

Aquella vez que no pudimos contener el llanto en la sala de urgencias de un hospital por la madrugada mientras los dos pequeños estaban en revisión.

Luego aquel día que lloré al pie de tu cama de hospital al saber que lo peor ya había pasado para tí y que seguirías a mi lado, a nuestro lado.

Eres gran parte de mi vida y espero ser lo suficientemente bueno para la tuya, a diario hago mi mejor esfuerzo.

Ese 5 de marzo, cuando mi sentido del humor te jugó una mala pasada y te arrancó unas lágrimas. Ese 5 de marzo que comenzamos lo nuestro.

No puedo prometerte muchas cosas, pero amarte a diario, mientras siga con aliento, eso seguro sí.

Buenas noches, amor.





22 enero 2016

Veintiuno/Año Cuatro

Camilo:

Sería poco significativo disculparme por haber dejado pasar tu cumpleaños para poder escribir tu carta. Son las 12:15 am y apenas comienzo a dejarte esta memoria. Todo el día ha sido ajetreado y no menos cansado.

Sigues siendo feliz con cosas tan sencillas. Volví temprano del trabajo para llevarte a comer pizza y jugar videojuegos. Saliendo teníamos compras pendientes para tu fiesta del sábado y llegamos muy noche para jugar XBOX.

Tú, tu hermano y tu mamá ya están dormidos, mientras yo sigo ordenando algunas cosas que necesitaremos el fin de semana. De tanto en tanto, termino de escribir esto.

Este último año has crecido mucho, en muchos aspectos. Ya hablas un poco mejor, y tu primer año en el jardín de niños va muy bien. Pareciera una etapa insignificante, pero ha comenzado a desarrollar tu carácter.

Al principio fue difícil, apartarte de tu mamá, con quien has convivido la mayor parte del día en el último año y medio. Poco a poco has tomado el gusto y la firme convicción que te convertirás en un superhéroe. En realidad espero que eso pase.

¿Sabes? Hasta hoy, durante el último año, no has tenido un solo día en que no hayas amanecido sin una sonrisa, sin dar los buenos días y sin darle un beso y un abrazo a tu mamá y a mí, incluso a Matías, con quien llevas una amistad un tanto atropellada.

Mi espíritu se llena tanto al verte feliz. Me sigue pareciendo un poco incómodo tus episodios huraños, aunque cada vez son menos y con personas que en realidad no frecuentas. Fuera de eso, cada vez noto un alma noble en ese pequeño cuerpecito.

Cada que veo tu andar por este mundo, me voy convenciendo más de que estamos haciendo las cosas bien.

Creo que ya lo había dejado escrito para tí, pero este último año no ha sido muy bueno para todos. Las personas cada vez tienen más contacto entre sí a través de computadoras y teléfonos. Ese distanciamiento ha provocado que las interacciones sean a veces cobardes, otras veces hóstiles. Mi esperanza es que eso cambie para cuando seas mayor.

Mi corazón siempre para tí, tu hermano y tu mamá.

Te quiere,

Tú Papá.




27 octubre 2015

Sobre las promesas a uno mismo

Tardé en digerirlo y procesarlo. Cuando las cosas ya estaban en su lugar, no me pude dar el tiempo de venir a escribirlo por acá.

Este año me propuse varias cosas y he cumplido algunas, sobre todo en temas que tienen que ver conmigo mismo, recuperando esa dosis de sano egoísmo. 

Una de esas propuestas que me hice fue más bien en calidad de promesa. Tenía que ver a Deftones antes de que acabara este año y lo logré. 


Por falta de dinero, visa o de tiempo, no me había dado la oportunidad de ver a una de las bandas que han marcado grandes episodios de mi vida y que hasta la fecha representan una parte de mi. 

Probablemente esta hazaña que cuento sea algo muy común para otros, pero para mí significa más y tiene un sabor más delicioso. Tal vez sea algo normal para quienes encuentran respaldo económico en la bolsa de mamá o papá. 

Sabía que no debía morir sin haber escuchado en vivo la música que me acompañó en momentos difíciles, otros alegres, otros de reto a la vida o aquellos donde conoces a los verdaderos amigos. 


Hay días que difícilmente se olvida y estoy seguro que este será uno de ellos. Esta memoria traicionera que me cargo no falla en recordar desde el amanecer hasta el atardecer de ese día. 

Incluso ese día marca un episodio particular de este año. Caso particular de amistades que retan los límites de la dignidad, pero que poco se puede hacer, más que contemplar. 

Pero bueno, el año aún no termina y tengo otras propuestas para antes de terminar el año, algunas relacionadas con fotografía, otros con escritura y unas más con mi familia y mis hijos. 


Si regresan por en este rincón en algunas semanas, probablemente se enterarán de las noticias. Por lo pronto, cambio y fuera.